lunes, 30 de mayo de 2011

Ocho

DE COMPRAS.

Tarik nos dijo que nos íbamos de la cuidad.

No protesté ni me entusiasmé. Desde que me despedí de Dani me había quedado aletargada, incapaz de sentir nada. Tarik me explicaba cosas sobre mi nueva condición, que no tendría hambre, que no me cansaría, que nada físico me afectaría… Nada de eso me parecía realmente importante. Tarik respetaba mi silencio, aunque más tarde me confesó que estaba realmente desorientado, y no sabía qué hacer. “Igual que un padre primerizo.”

Paseábamos sin rumbo ni prisa por las calles de la cuidad a la que me llevó. Yo miraba sin mucho interés los escaparates en los que nos reflejábamos sólo a medias, y la forma que tenía la gente de esquivarnos sin ser conscientes.

-¿Qué te parece si nos vamos de compra?-Me soltó Tarik de repente.

Reí sin muchas ganas.

-Hablo en serio, Clara. Bueno, más o menos.

-¿Hay centros comerciales de fantasmas?

-No lo creo. Es mejor aún, mira.

Me llevó a una tienda de moda y atravesamos la pared para entrar. Aún me costaba acostumbrarme a esa sensación y no podía evitar cerrar los ojos. Tarik se puso frente a un maniquí que llevaba una chaqueta negra, tocó la prenda, cerró los ojos y cuando los abrió, su ropa había cambiado y llevaba una chaqueta exactamente igual que la del maniquí.

-¿Cómo lo has hecho?

-Sólo tienes que notarla, sentir el tejido, y visualizarte con eso puesto.

En seguida toqué la primera prenda que encontré, un sombrero beige, para probarlo. Fue más fácil de lo que había esperado y rompí a reír al verme medio reflejada en el espejo con mis vaqueros y mi vieja sudadera y el ridículo sombrero.

-¿Cómo me lo quito?

-Cierra los ojos y visualízate sin él.

En cuanto aprendí a hacerlo recorrí toda la tienda probándome de todo: Desde las mayas más horteras a los vestidos de noche más caros. Era tan divertido como fácil, y Tarik se contagió de mi buen humor y mi risa fácil.

Llevaba unos vaqueros cortos y una camisa larga morada cuando Tarik se puso serio de pronto. Noté que pasaba algo y yo también me detuve.

-Tarik…

-Tenemos que irnos.

-¿Pasa algo?

-Sólo confía en mí.-Contestó en tono seco.

Me cogió de la muñeca y nos alejamos con pasos largos y rápidos de la tienda. Le seguí asustada, después de todo... ¿Qué era capaz de hacer que la mismísima muerte se alejase nerviosa?

6 comentarios:

  1. ¡¡Por dios!! Sube el nueve ya xD Espero que para cuando vuelva a conectarme el miércoles esté aquí ¿¿eh?? Jajaja un besito Maggie ^^

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  2. uff, no he tenido mucho tiempo libre últimamente y hacia mucho que no pasaba, pero me han encantado los últimos capítulos... ojalá yo también pudiera vestirme así^^
    espero el siguiente:)

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  3. Me encanta ^^ Si pudiera vestirme asi todos los dias... jajajaja. Cuando puedas sube el 9 uapa =)

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  4. O.o Me nudo capítulo, empieza con una agradable escena en la tienda probandose ropa (de una manera fácil) y acaba con una tensión en Tarik, ¿Qué habrá pasado?
    Espero el siguiente
    Besos, Elenna

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  5. Me gusta mucho tu blog, y como sé la de sonrisas que hace un nuevo seguidor, desde hoy te sigo.
    Yo también tengo un blog y me haría ilusión que tú también me siguieras.
    Es este:
    http://paraalimentarmedetisolonecesitotuaire.blogspot.com/
    Te espero, pasate, me harías feliz como yo te e echo a ti.
    Un besazo, y te esperoo!

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  6. ¡Tú, madrina cachoperra!
    Continúa escribiendo esto.
    ¡¡¡Es una fucking orden!!!

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